Cuando el cinismo acompaña el ultraje.

En estos días han tenido lugar eventos en la Habana que llaman a la reflexión dado que a todos los cubanos nos concierne cuando se trata de Cuba, y a todos los habaneros nos concierne cuando, evidentemente, se trata de la Habana.

No voy a entrar en detalles porque lo que viene al caso no es opinar sobre los eventos que tuvieron lugar en la Habana relacionados directamente con la marcha de la Comunidad LGBTI+ organizada por  ciertos, no permitida por otros y aprovechada por terceros para cometer actos que relevan de una gravedad preocupante.

En una foto que pulula en internet y que encabeza este artículo, aparece un individuo envolviendo el cuello de un busto del apóstol con la bandera gay, y para rematar además, aparece pintándole los labios como si el apóstol hubiera decidido «cambiar de bando» o «salir del closet». No voy a dilatarme en un artículo que no tengo ganas de escribir porque sólo la idea me asquea. Lo que si voy a escribir y que es la posición de Cubarte.ch es lo siguiente: Los símbolos patrios, así como las imágenes o bustos de nuestros mártires y héroes merecen el más sagrado respeto y son inviolables y, de hecho, la ley cubana reserva castigo a quién los ultraje.

La actitud de este señor (de quién me reservo el nombre y la nacionalidad) resulta de un completo irrespeto a la figura del apóstol cual símbolo universal patrio, intachable y sagrado. Es una deshonra al respeto que esta figura merece e invoca y, sobre todo, convertirlo con toda impunidad en un símbolo otro que un símbolo patrio.

La ley cubana comprende entre otros, también castigo al que profane un símbolo patrio o histórico cubano. Espero que del mismo modo que los órganos de justicia condenarán probablemente por sus reponsabilidades a los manifestantes ilegales, se le condene también a este señor por ultrajar la figura del apóstol.

Si estos actos resultan preocupantes (porque nada, pero absolutamente nada justifica acciones irreverentes como esta) también resulta preocupante la inacción de aquellos que le permitieron cometer semejante fechoría y.. con toda impunidad.

Carlos L. Calatras

Presidente

cubarte@cubarte.ch

© Ginebra, Suiza.