La implementación de los acuerdos de la Conferencia Mundial contra el Racismo siguen siendo una deuda para las Naciones Unidas

Intervención de la delegación de Cuba en el Panel Intersesional de Alto Nivel sobre la incompatibilidad entre democracia y racismo.

Consejo de Derechos Humanos. Ginebra, 2 de abril de 2019.

 

Señor Presidente:

La implementación de la Declaración y el Plan de Acción, acordados en la Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y otras Formas conexas de Intolerancia, siguen siendo una deuda para las Naciones Unidas y su sistema de Derechos Humanos.

El racismo continúa entronizándose como rasgo distintivo de la vida política y social en muchos países, algunos de los cuales suelen emplear este Consejo como aula de clases, para dar lecciones a otros, sobre democracia y derechos humanos.

Es hora de que la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los mecanismos bajo la misma, dejen de tratar estos temas de manera parcial y maniquea.

¿Puede una sociedad considerarse democrática cuando su sistema de justicia y aplicación de la ley siguen patrones raciales, cuando las comunidades negras, aborígenes o de otras etnias no tienen representación en la vida política y económica, o donde no tienen acceso a los procesos de toma de decisión y a los distintos niveles de gobierno y administración estatal?

Es tiempo ya de que las Naciones Unidas reconozcan que el colonialismo, el neocolonialismo, y el actual orden económico y político internacional, que dilapidan las riquezas de la mayor parte del mundo, están sustentados también sobre concepciones profundamente racistas y supremacistas.

Lamentablemente algunos de los países cuya situación de Derechos Humanos es objeto de examen en el Consejo de Derechos Humanos son el resultado de ese propio sistema racista y de explotación y de sojuzgamiento de unas sociedades por otras.

Los actuales discursos de odio en la plataforma de partidos y líderes políticos, así como en las redes sociales son expresión de un pensamiento claramente antidemocrático.

Muchas gracias.

cubarte@cubarte.ch

© Ginebra, Suiza.